Vandalismo
19 Octubre, 2008SERGIO SEGURO (Alameda de Osuna)
Hace unas semanas, un cretino malvado tuvo la osadía de destruir el sistema eléctrico de «nuestra campana» para silenciarla. No parece tratarse de una persona muy equilibrada, pues el desafuero tan pueril como execrable, así lo revela.
Llegamos a un extremo de incivismo e intolerancia tal, que no dudamos en tomarnos la justicia por nuestra mano y actuar a capricho con lo que no nos gusta. Si el perro del vecino me molesta, voy y lo mato; si me molestan los coches aparcados en la puerta de mi bloque, los rompo. La ley la aplico a mi gusto, como Zapatero: si negocia con asesinos, la ley es una, cuando fracasa en esa negociación, la ley es otra.
Por silenciar nuestra campana, no vas a acabar con los cristianos. Comprendo que nos odies, como es tan normal en los «iluminados» de la izquierda radical; eres un agente más del actual Gobierno, para perseguir a los que les resultan incómodos y no se avienen a su «pensamiento único», como somos los creyentes.
El vándalo que destruyó la campana de nuestro nuevo templo, puede sentirse orgulloso, ya que es un aventajado aprendiz para la «quema» de iglesias, llegado el caso; también ejecutará a la perfección el fusilamiento de cristianos, si tuviéramos la desgracia de llegar a situaciones como la del 36. Yo creí que todo aquello se había superado y olvidado, pero algunos tienen la añoranza de la memoria histórica.
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Es de traca lo de este tío. Agentes del Gobierno, Zapatero y la negociación, quema de iglesias… Señor mío estamos en el siglo XXI aunque usted se encuentre todavía en los albores de la Edad Media. Déjese de revanchismos y estupideces, la campana molesta a cientos de vecinos y no tiene ningún sentido en el mundo en que vivimos. No apruebo con ello la actitud de la persona que hizo lo de la dichosa campana, pero qué haría usted si no pega ojo por culpa de una tradición obsoleta y ridícula.
Vaya a misa y a «su templo» pero dejen a los demás en paz, nadie se ha metido con ustedes por ir a la iglesia; háganlo sin causar perjuicios al resto. No es mucho pedir.
Ja ja ja, me parto con este señor. Qué mentalidad. Estoy de acuerdo con Juan Cortés, la campana es completamente innecesaria y molesta. No han estado 35 años yendo amisa sin campana en el Padre Nuestro. ¿Por qué ni pusieron una en esa iglesia?, ¿cómo se enteraban de los actos sin campana?, debía ser algo terrible lo que vivían los feligreses sin la campana.
Fuera campanita ya.
Ah, y voté al PP en las últimas elecciones, pero no soy creyente y no voy a misa. No soy una integrista de izquierdas (para su conocimiento).
Me gustaría saber por qué han vuelto a publicar en el número de diciembre de 2008 el panfleto del señor Seguro. Pido que publiquen la carta del señor Martínez Liaño para ser ecuánimes. Me parece intolerable la repetición de la publicación de este señor que ofende a los creyentes poniéndolos a todos en el mismo saco de extremismo que él, llamando a los que no estamos de acuerdo con el ruido «iluminados de la izquierda radical» y acusándonos de ir a por los cristianos. Señor mío, confunde usted el culo con las témporas. Aclárese, que no se trata ni de cristianismo, ni de ideales, ni de ir contra nadie, sino de ruido intolerable. Si las instituciones hubieran puesto freno al abuso de la campanada como era su obligación, ya que superaban los decibelios sobradamente, esto no hubiera ocurrido. Es más, si el cura de la parroquia hubiera puesto sordina a la campanada, tampoco habría enfrentamientos entre los vecinos por una cosa tan banal. Yo le hago responsable, puesto que la obligación primera de un sacerdote es unir y no enfrentar, pero allá él con su conciencia y ustdes con la suya.
Puf, madre mía, ¿éste quién es el de la Inquisicion? Sergio Seguro, te recuerdo que estamos en pleno siglo XXI, ya no engañáis a nadie, tiempo al tiempo, os queda muy poquito de vivir del cuento, ya está bien, que se pongan a trabajar como todo el mundo. Abajo la Iglesia, abajo el Rey, y viva nuestro presidente, Zapatero.