Concluye la rehabilitación de la Estufa Fría del “Juan Carlos I”
28 Julio, 2008D21/MUNIMADRID
En la Estufa Fría del parque Juan Carlos I, en el Campo de las Naciones, conviven 220 especies y variedades botánicas, entre las que se encuentran ejemplares tan exóticos
para el clima de Madrid como bambúes, palmeras, cítricos, helechos y plantas acuáticas. Este singular espacio acaba de ser rehabilitado para mejorar el hábitat de las especies y las visitas del público. La delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, ha presentado hoy la reformada instalación que ha puesto como ejemplo del «esfuerzo que está haciendo el Ayuntamiento para poner en valor sus parques».
Tradicionalmente, se denominaban estufas a los invernaderos que, además de aprovechar el calor del sol que atraviesa los cristales del techo y las paredes, utilizaban la calefacción de calderas instaladas en su interior.
La Estufa Fría, sin embargo, no dispone de ningún mecanismo generador de calor, sino que produce sombra, humedad y aire fresco a través de techos formados por láminas de hormigón orientadas para difuminar la luz solar y crear las zonas de penumbra adecuadas para refrescar las plantas. Además, unos aspersores de agua generan la humedad suficiente para evitar que las plantas se hielen en invierno. Estos elementos y un leve soterramiento en el terreno consiguen una climatización natural que permite albergar una variedad de plantas que habitualmente no sobreviven en el clima de Madrid.
Hoy, tras unas obras de rehabilitación a las que se han destinado 210.000 euros, el visitante puede disfrutar de
una colección botánica formada por 220 variedades, distribuidas en 12 zonas que recrean atmósferas y ambientes propios como, por ejemplo, el bosque de riberas o el jardín japonés. También cabe subrayar, en el exterior, el jardín autóctono de clima mediterráneo. La entrada de la Estufa Fría también ha sido mejorada y se han introducido más árboles y arbustos.
Un parque sobre el olivar
La Estufa Fría se ubica en uno de los parques más emblemáticos de la ciudad, el de Juan Carlos I, el segundo más grande de Madrid, después de la Casa de Campo. Tiene 160 hectáreas y se creó en 1992 sobre el centenario Olivar de la Hinojosa. Su diseño evoca el crecimiento de una ciudad alrededor de una ría, rodeada por una muralla simbólica. Dentro de ella se encuentran rincones singulares como El Laberinto, el Jardín de las Tres Culturas, el Monumento al Holocausto, el Árbol de Ana Frank, o las 19 esculturas que hacen de este parque un museo al aire libre.
Ana Botella ha explicado que desde 2004, año en que el Área de Medio Ambiente asumió la gestión del parque, se han llevado a cabo en él importantes obras de mejora. Entre ellas, la plantación de 3.176 árboles y 60.972 arbustos, la puesta en marcha de servicio de préstamo gratuito de bicicletas, el acondicionamiento de la zona para perros, el trazado de sendas e itinerarios monográficos y la organización de talleres de educación ambiental.
También se han rehabilitado enclaves singulares, como el Pasaje Azul, la Matriz Tridimensional, el Jardín de las Tres Culturas y la Estufa Fría que hoy ha visitado la delegada de Medio Ambiente.
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